Se define Business Intelligence o BI, como la habilidad para transformar los datos en información, y la información en conocimiento, de forma que se pueda optimizar el proceso de toma de decisiones de los negocios.

Con la incorporación del Business Intelligence, las empresas pueden dar el paso desde la fase de dependencia a los informes con datos del pasado, realizados en hojas de cálculo o definidos por el propio programa de gestión, hacia la etapa en la que se considera al BI como un recurso básico y necesario para alcanzar los objetivos definidos para la empresa.

Aspectos clave como:

  • Disponer de información oportuna y de calidad.
  • Aumentar la velocidad de respuesta a las preguntas de su negocio en la toma de decisiones, limitando los errores en la información.
  • Utilizar las mismas fuentes de información, unificando los criterios y alineando los diferentes departamentos con la estrategia de la organización.
  • Elevar la capacidad de decisión, gracias a sustituir tiempo de elaboración por tiempo de análisis.
  • Permitir no solo conocer el pasado, sino entender el presente y anticiparse al futuro.
  • Conseguir que los datos de la organización puedan ser usados de forma más segura, eficiente y dinámica.

Estos, son solo ejemplos de los beneficios que un sistema de BI proporciona a las empresas.