| BI[35]-La oficina sin papel una realidad hoy |
![]() Amparo Chilet Directora Área de Business Inteligence This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it La oficina sin papel, una realidad hoyLa información que manejan las empresas aumenta diariamente (pedidos, albaranes, facturas, expedientes, proyectos, catálogos, normas y procedimientos, etc.). Es común a todas las empresas, sin importar su tamaño, la problemática de gestionar su documentación. La gestión documental es la manipulación eficiente de todo ese volumen de contenidos en formato electrónico, con el objetivo de reducir costes, espacio y obtener acceso inmediato a toda la información. “La oficina sin papel” fue la idea que impulsó la implantación de los primeros sistemas de gestión documental en las empresas. El aumento de los metros cuadrados dedicados al almacenamiento de papel y del tiempo invertido en la búsqueda y consulta de documentos, hicieron que muchas organizaciones se decidieran a invertir en aplicaciones de gestión documental. @font-face { font-family: "Cambria Math"; }@font-face { font-family: "Tahoma"; }p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 0.0001pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; }.MsoChpDefault { font-size: 10pt; }div.WordSection1 { page: WordSection1; } Desde ese momento, la gestión documental ha experimentado una continua evolución en su afán de adaptarse a las necesidades cambiantes de las empresas. En este proceso se dieron y se siguen dando hoy tres pasos decisivos: Primer paso: De papel a documentos electrónicosComo hemos dicho, convertir el papel en documentos electrónicos fue el primer paso. Ya casi no recordamos el tiempo en el que prácticamente toda la información de la empresa estaba impresa en papel. Expedientes, proyectos, facturas, albaranes, etc. se clasificaban, archivaban y custodiaban durante años como único sostén al conocimiento corporativo. El escáner y su software de digitalización asociado fueron los aliados que permitieron ahorrar espacio. El espacio que ocupaban los documentos pasó de medirse en m2 (almacenes físicos) a medirse en cm2 (almacenes electrónicos). Además, los documentos quedaban protegidos de la acción de agentes externos y del deterioro de los mismos. Tras el software de digitalización, los primeros gestores documentales recogían los documentos escaneados y solicitaban la introducción de metadatos que después permitieran su rápida localización a través de buscadores. La incorporación de este software al proceso de gestión documental permitió:
El principal problema de estos gestores documentales era que obligaban a la introducción manual de metadatos por parte del usuario, ralentizando el proceso de indexación de documentos. Segundo paso: De documentos electrónicos a datosEl segundo paso que se dio fue en este sentido: eliminar el tiempo necesario para la introducción de datos referentes a cada uno de los documentos electrónicos. La respuesta de la tecnología ante este problema fueron los sistemas de reconocimiento óptico de caracteres (OCR). Son potentes herramientas capaces de leer los datos impresos en papel tras la digitalización, permitiendo la introducción automática de estos datos en un gestor documental para la posterior recuperación de ese documento. Hacía la gestión documental inteligenteSi revisamos el proceso descrito, nos encontramos que para dar los tres pasos en busca del sistema de gestión documental definitivo, necesitamos adquirir distintas aplicaciones que aportan soluciones parciales: software de digitalización, gestor documental, software de OCR, sistema de contabilización automática, etc. Este ha sido y sigue siendo el principal problema al implantar una solución integral de gestión documental a base de distintas aplicaciones. La inversión en tiempo y dinero necesaria es un obstáculo difícilmente salvable por muchas empresas. Por ello, actualmente encontramos en el mercado sistemas de gestión documental inteligente (SGDI), cuyo adjetivo les viene dado por:
Actualmente, el archivo estructurado de los documentos electrónicos de una organización es ya más importante que la gestión de la documentación digitalizada. Centralizar todos los documentos ahora dispersos en los distintos servidores de una organización, en un SGDI que garantice la eficiencia en su gestión es, a día de hoy, el objetivo perseguido en la implantación de sistemas de gestión documental. Por todo ello, la oficina sin papeles es hoy, más que nunca, una realidad al alcance de cualquier empresa. La oficina sin papeles dejo de ser una utopía en el mismo momento en que la gestión documental facilitó la comunicación entre documentos electrónicos y datos. Hoy es el día en el que debemos mejorar si queremos defender nuestra posición en el mercado. Es el momento para revisar la gestión interna, optimizando los recursos utilizados para desarrollar la actividad empresarial y poner en práctica soluciones que nos den resultados a corto plazo. En este sentido, la eficiencia a la hora de gestionar la información propia de la empresa, su documentación, es una garantía de éxito. Amparo Chilet
Directora Área Business Intelligence This e-mail address is being protected from spam bots, you need JavaScript enabled to view it Para descargarse el articulo original pulse aquí |